lunes, 4 de diciembre de 2017

UN TREINTA DE NOVIEMBRE QUE SE ESCAPÓ SILENCIOSAMENTE

 BAJO LOS ACORDES DE LA CELEBRACIÓN DE SAN ANDRÉS EN EL AVE MARÍA. (PATRONATO Y PROFESORES)

                                                     La Pedagogía Manjoniana bajo la mirada del otoño

     Dichoso mes de noviembre que comienza con todos los santos y termina con San Andrés.
    La lluvia tan desea, la que esperábamos con ansias, después de un caluroso verano, y de un otoño que no ha querido hacer gala de su nombre, mostrándose ajeno, queriendo seguir con el ropaje del estío, sin dar apenas señas de su identidad, se nos ha ido esa lluvia que ha caído con intensidad, pero con suma brevedad.

                                                 Plaza Isabel la Católica bajo el rigor del frío

Y sin apenas darnos cuenta, de la noche a la mañana, se nos ha metido el invierno, como el ladrón que llega sin avisar.


 Sonó el teléfono, al otro lado del hilo la voz delicada de una señora que lleva el timón con firmeza y en buena dirección, esta maravillosa nave que navega por Valparaiso, una nave en la que van enrolados más de setecientas  personas, jóvenes desde la edad infantil hasta bien avanzada en la pubertad, con sus miembros de tripulación perfectamente colocados en sus diversos puestos desempeñando a la perfección la labor que a cada uno se le ha encomendado.
-¿D. José?
                                                          Doña Mari Carmen González Moles

Se escucha a través del auricular que dejó, hace tiempo, de ser el pesado artefacto que en otros tiempos teníamos que descolgar de un soporte, ahora todo es más sencillo sobre una pantalla que llevas siempre contigo, como si fuera parte indispensable de tu vida, pulsas sobre un botoncito de color verde y estés donde estés, puedes entablar cualquier conversación.
-Sí. El mismo que viste y calza.
- Soy Mari Carmen González.

                                                                   José Medina Villalba

No fue necesario que dijera más, sabía perfectamente de quien se trataba,  e incluso las intenciones con las que me llamaba.
Había echado de menos esta llamada, máxime en las fechas en las que nos encontramos.
Todos los años por estos días suena, en el aula de audiovisuales del Colegio, ante un grupo de alumnos de secundaria o  de bachillerato, 


mi voz echa lectura visual por mi presencia, y audible por el sonido que arrastra, para los chicos que expectantes están atentos a mis explicaciones.
-Le voy a molestar un año más, abusando de su amabilidad. Deseamos que venga mañana a hablarle  a los alumnos sobre la fiesta que celebramos. Serán dos secciones por la mañana.
-Para mí no es una molestia, todo lo contrario una gran satisfacción.
-Puedes contar conmigo.

                                                    Esta mañana se respira un ambiente especial

Por si usted amigo y lector, no sabe de quién se trata le  diré que es la capitana de este inmenso navío, la directora de la Casa Madre de las Escuelas del Ave María, situadas en la Cuesta del Chapiz, cuya bandera, que porta en el mástil mayor, tiene como lema el que le dejara su fundador el que construyó esta nave, D.Andrés Manjón.

                                                    D. Andrés Manjón, conversando con sus alumnos

Con letras de gran tamaño y visibles a larga distancia se puede leer la marca de nuestras Escuelas: ENSEÑAR HACIENDO PARA EDUCAR ENSEÑANDO.
Nueve y media de la mañana, un taxi me deja en la puerta del Colegio. Esta mañana hay un ambiente especial, se respira algo que se sale de lo normal, a pesar de que los alumnos estaban en clase y algunos de los profesores, preparándose en la Sala de Profesores.

                                             Los nublos temerosos de irse se cernían sobre la Alhambra

El cielo estaba despidiendo los últimos nublos teñidos  de un negro intenso, remolones se cernían por encima de la Alhambra, temerosos de irse.
La campana que habla desde la esquina da por interrumpidas las clases de las primeras horas de la mañana. Poco a poco los alumnos de Secundaria van entrando en el aula de audiovisuales. Los voy observando, son chicos plenos de juventud, risueños, alegres, la vida es toda de ellos, unos me saludan, otros me miran extrañados, cómo diciendo, ¿qué hará éste señor aquí?

                                                 Una de las profesoras hace mi presentación

Sobre la mesa un vaso con agua, algunos apuntes míos, la cámara sony y sobre una de las sillas mi chaquetón. Los profesores les van dando las órdenes pertinentes y el salón se va completando, las primeras sillas están desocupadas, es la manía de no querer dar la cara y refugiarse en los últimos asientos.
Les animo para que pasen a los primeros puestos y el salón en un momento se ve  lleno y con los asientos ocupados y bien distribuido.

                                    Siempre he procurado estar cerca de mis alumnos, como el alumno mayor

En mi labor de profesor de estas Escuelas, siempre en mi actividad cotidiana me gustaba estar en contacto con mis alumnos, sentado cerca de ellos, como si fuera un alumno más, yo diría el alumno y compañero mayor, para orientarlos y animarlos en sus trabajos.
Así es que colocado de pie e incluso paseando entre las mesas les fui narrando  con la rapidez que exigía el tiempo asignado, una hora, poniendo todo el énfasis e incluso la dramatización que exigía el tema, para captar la atención de los sesenta alumnos, todo lo relativo a D. Andrés Majón, su vida desde su infancia en Sargentes de la Lora, pasando por el Seminario de Burgos, Valladolid con la licenciatura en Derecho Civil y  Canónico, llegada a Granada, canonjía en la Abadía, encuentro con la “Maestra Migas”, y la compra del primer carmen.

                                                 Una clase de Geografía en el mapa en relieve

Había que irse a  cualquier carmen del Albayzín y así lo hicimos, con las alas de la imaginación. El objetivo era que comprendieran como a finales del siglo XIX y primeros del XX, Manjón compró, siete cármenes perfectamente alineados que constituyen la Casa Madre, aunque actualmente han perdido las características de los cármenes porque ha habido que adaptarlos a las exigencias educativas.

                                               Una clase de Geometría personalizada 

Después de unas pinceladas sobre la trayectoria de su vida, el anecdotario de las ocurrencias que le sucedieron  es lo que más les podía interesar.  
Y a ti lector, que no tuviste la oportunidad de estar esta mañana por allí te las voy a contar, porque a través de ellas vas a descubrir la cantidad de valores que Manjón nos aporta.

                                             El Sistema Planetario en plena Naturaleza

A veces nos llaman pedantes, porque nos recreamos con voz ampulosa cuando hablamos y nos dicen: ¡Son unos pobres hombres!
D. Andrés era  todo lo contrario rechazó todos los honores.

                                                         Geografía al aire libre

Así es que comenzamos:
Visita al Ministro de Instrucción Pública.
En uno de sus pases por Madrid, acompañado de su sobrino, D. Pedro Manjón Lastra, que fue durante muchos años Director General de las Escuelas del Ave María, fueron a visitar al Ministro de Instrucción Pública. El ministro había sido un antiguo compañero de Manjón.

                                              Ministerio de Instrucción Pública

El conserje les manifestó que no podían entrevistarse con el señor ministro, e incluso no se dignó en pasarle recado.
Manjón le dejó una tarjeta para que se la entregara. “Te saludo respetuosamente tu antiguo compañero Andrés Manjón, maestro de Escuela”.

                                                       El señor ministro en su despacho

A la media hora ya estaba visitándolo en la casa donde paraba.
-¿Está D. Andrés Manjón, que es maestro de Escuelas?
-No señor, aquí no hay ningún maestro de escuela.
-Es un sacerdote además de maestro.

                                                         D. Andrés Manjón

-Son dos sacerdotes los que tenemos en casa, uno de cierta edad y otro más joven.
-Haga el favor de entregarle esta tarjeta.
En ella había escrito: “El Ministro de Instrucción Pública, maestro de escuela”.
Salió D. Andrés, ambos se abrazaron y D. Pedro dijo para sus adentros: ¡Vaya que dos maestros de escuela! ¡Qué lección tan interesante nos han dado a todos los maestros estos dos maestros de escuela.


D. Andrés jamás aceptó ningún cargo, todo lo contrario a lo que le ocurre a la mayoría de las personas, de hacer el papel de “figurón”.
En plena campaña electoral para elegir Decano de la Facultad de Derecho.
Un compañero suyo de la Facultad le dijo:
-¿Es verdad que usted quiere ser el Decano? 
-D. Fabio, no es verdad, no quiero serlo ni jamás lo seré.
-Es que si usted quiere serlo, yo retiro mi candidatura y asunto liquidado.
-Nada compañero, siga trabajando y cuente con mi voto.

                                                 Facultad de Derecho de Granada

-He oído decir que el Ministro se fija en usted para nombrarle Decano.
-Pues sí señor, me ha nombrado Decano pero le he escrito agradeciéndole el nombramiento, y diciéndole que no puedo aceptar este cargo, porque ni sé mandar ni he aprendido a gobernarme a mí mismo.
¿Cómo es posible que presida y gobierne a mis dignos y queridos compañeros de Facultad?
-Nada, amigo D. Fabio, usted será el Decano y todos le prestaremos con gusto nuestra sumisión y reverencia.

                                                      D. Andrés Manjón Catedrático

Y D. Andrés ni quiso ni fue Decano de la Facultad de Derecho.
Y montado en su borrica, subió al Sacromonte diciendo: Loco por la victoria de obedecer. Vir obediems loquetur victoriam. A través de la obediencia se consigue la victoria.


D. Andrés no quiso ser nada que significara autoridad y fue siempre hijo de la obediencia.
Un año fueron juntos, D. Andrés y D. Pedro, a la procesión del Corpus Christi. Vino un canónigo revestido con roquete y capa llevando un cetro en la mano y le dijo a D. Andrés.

                                                   Procesión del Corpus Christi 

-Estos niños interrumpen la procesión y con menos bastaba para acompañar al Santísimo.
-No se preocupe D….; el año que viene vendrán más.
-No señor los niños estorban en todas partes.
- No dice eso el Señor que va en la Custodia.

                             La banda de música del Ave María, desfilando camino de la Procesión del Corpus

Marchó el canónigo malhumorado, los niños seguían cantando y tocando, y parecía  oír al Señor que decía:
-Señor canónigo, dejad que los niños se acerquen a Mí y me acompañen en la procesión.
En años sucesivos aumentaron los niños, el Señor iba muy bien acompañado, aunque el señor canónigo no quería comprender aquello de D. Andrés: “No dice lo que  usted dice, el Señor que va en la Custodia”.


Los granadinos opinan como D. Andrés y todos dicen: “Lo mejor de la procesión del Corpus son los niños del Ave María.
Lo primero es cumplir con el deber.

                                                 D. Vicente Casanova y Marzod

Nombrado Arzobispo de Granada D. Vicente Casanova y Marzod, más tarde Cardenal, visitó al señor Rector de la Universidad, quiso personalmente conocer a D. Andrés del que había oído hablar por admiradores y por la prensa.
-Dijo el Rector de la Universidad, son las tres y a esa hora entra en clase
-Quiero saludarle. Fueron a la clase.
-D. Andrés, mucho gusto en saludarle y abrazarle, y ya sabe dónde me tiene.
-Si le parece bien a V.E. podría dar la clase y después hablamos un ratito.
-Muy bien le oiremos todos con mucho gusto.


D. Andrés dio la clase, preguntó y explicó la lección del día siguiente.
Terminada la clase habló D. Andrés con  el Prelado. El Rector y los catedráticos acompañaron a S. E. hasta el coche. Después de la despedida dijo el Rector a D. Andrés.
-Me parece, que ha estado usted poco atento con el Sr. Arzobispo.
¿Por qué dice eso Sr. Rector?


Porque debió haber suspendido la clase por respeto a S.E.
-Yo creí, Sr. Rector, que lo primero era cumplir con mi obligación, y eso de suspender clases por atender a  una visita, creo que ni puede ni debe hacerse.


-Es usted el hombre más grande que he visto en mi vida.
-A cualquiera llaman ustedes hombre grande. Nada Sr. Rector lo primero, lo segundo, lo tercero, es cumplir con el deber, lo demás vendrá después. Cogió su borriquita y marchó a sus escuelas para seguir trabajando.

                                            José Medina Villalba, explica a los alumnos quien fue Manjón

Conté más anécdotas, y los muchachos no solo estuvieron muy atentos sino que les hice ver a través de este anecdotario los valores que se sacan en cada una: amistad, obediencia, respeto y cariño por los demás, sentido de la responsabilidad y del deber.

                                     Los profesores en espera de entrar a la Capilla 

Los atardeceres  en el Colegio son de un encanto especial, al murmullo de los alumnos que corretean, gritan, y juegan durante  la jornada escolar, se sustituye por el lenguaje de las infinidad de pájaros que vienen a anidar en la arboleda, solo se escucha la brisa suave que viene de Jesús del Valle, y que abanica las hojas mortecinas,  el sonido orquestal de las aguas del Darro, el canto de las zambras gitanas, los últimos rayos del sol que acarician la superficie del camino, y una luna llena que se asoma por el Cerro del Sol para saludarnos conforme vamos entrando, e iluminar la ruta hasta llegar a la Capilla.


El lugar religioso completamente abarrotado, por el profesorado de todos los grupos escolares del Ave María, y una homilía sobre Andrés y Pedro, basada en el Evangelio, dos pescadores que dejaron la barca, las redes y todo por seguir a Jesús, éste fue el Andrés que conoció Manjón, para seguir al Señor. En toda la trayectoria, surgieron los conceptos de fe y sabiduría, cultura, educación, Religión, formación moral, juego, fundamentales en la vida. El lema del Ave María: Enseñar haciendo para educar enseñando.


    Tengamos la sabiduría de D.  Andrés para seguir a Jesús.
    Dos placas conmemorativas de los que dieron su vida, en el martirio, por defender la Fe en Cristo 


y del que la dio también en su trayectoria dentro de la Institución Avemariana, hacen acto de presencia situadas en la pared de la Capilla: D. Manuel Medina Olmos, D. Diego Ventaja Milán, D, Juan Garrido Requena, D. Juan Segura Rovira, y D. José Montero Vives.


     El Himno de las Escuelas cerraría el acto religioso.


     Tertulias en la placeta de la Capilla, corrillos comentando sucesos acaecidos recientemente, y un caminar lento y pausado hacia el Salón de Actos.

                                        La Alhambra surge resplandeciente en la lejanía como ascua de fuego
     
     La vista se recrea contemplando entre la oscuridad de la noche, como en la lejanía surge majestuosa la Sultana Alhambra, como un ascua de fuego. Es la luz que brilla bajo un firmamento cuajado de estrellas y una luna plena que nos va conduciendo al sitio donde, como se viene haciendo en estas fechas, se entregan diplomas y placas a alumnos y profesores, por sus destacadas labores en diversos concursos y actividades realizadas, así como a profesores por el trabajo brillantemente ejecutado en comisiones de trabajos.
     Hizo la presentación del acto D. Leandro García Reche, Director General Académico, agradeciendo la presencia del Patronato y demás personas que nos acompañan, para dar paso a la entrega de premios.


                                                    El Salón de Actos repleto de profesores
    
      Maestros que son dignos de nuestra admiración y respeto por su labor diaria, dejan constancia de su compromiso y entrega como maestros y educadores en la misión de nuestras Escuelas, su actitud es un claro ejemplo para todos nosotros pues  como decía D. Andrés reconocemos en ellos a maestros de voluntad constante y de virtud probada, por todo ello el Patronato del Ave María ha decidido conceder los siguientes reconocimientos: Placa de honor al Departamento de Movilidad del Centro Ave María San Cristóbal, 




recogió el premio D. David Marques Jiménez. Por las labores catequéticas y evangelizadoras, en los equipos de pastoral presentes en los Centros, recogió el premio doña Ana Román Maezo, 


en reconocimiento y en memoria  de D. Antonio Mazuecos miembro del Patronato, que siempre puso empeño en fomentar la catequesis dentro del Ave María. Mención especial a las Escuela Hogar Andrés Manjón de Vistillas en el cincuenta aniversario de su fundación.


Recoge la placa D. Luis Vázquez.
    Entro todos, es digno de mención y de destacar, el premio al alumno de bachillerato, Javier Domingo López, que ha sido distinguido por la Delegación de Educación y Ciencia, 

                                                     Javier Domingo López, alumno distinguido

entre los veinte mejores expedientes para el acceso a la Universidad de Granada, reconocimiento alcanzado por sus valores: esfuerzo, dedicación y rendimiento académico.

                                                El Presidente del Patronato D. Emilio Atienza Rivero
     
     Tomó la palabra el Presidente del Patronato D. Emilio Atienza Rivero, que hizo alusión a la vinculación del Ayuntamiento de Granada con el Colegio, con motivo de la llegada de la primer Teniente Alcalde doña Ana Muñoz, así como a la espera del Alcalde D. Francisco Cuenca, 

                                                         D. Francisco Cuenca Alcalde Granada

que hizo sus estudios en el Centro educativo Juan XXIII, muy vinculado a nuestras Escuelas, ya que su fundador fue D. Rogelio Macías, que fuera Rector del Seminario de Maestros del Ave María.

                                                     Doña Ana Muñoz, Primer Teniente Alcalde

     Quiero  resaltar la importancia del día de hoy, hizo alusión al mantenimiento de las tradiciones, como son el reparto del bollo y el chocolate en todos los Centros del Ave María, tradiciones que no se pueden perder, 

                                                       Reparto del tradicional bollo y chocolate

nuestros Centros tienen unas señas de identidad que hay que cuidar, porque si se pierden esas señas de identidad, pasamos al anonimato y nos convertimos en una escuela más de las muchas que hay por la ciudad. 

                                                        Auditorio del profesorado
    
     Es muy importante tener unas señas de identidad que nos tienen que llevar a unas conductas de formación de nuestros alumnos  a unos valores propios del humanismo cristiano, junto a otros valores de solidaridad, de mano tendida, que son fundamentales en los tiempos en que vivimos, la crisis de valores de una u otra forma nos preocupa a todos los que estamos relacionados con el mundo de la educación.


      Vosotros hacéis un trabajo magnífico, cada día me sorprendo más con vuestra forma de trabajar, lo digo sinceramente, hay Centros que con una discreción, con una elegancia intelectual, hacen su trabajo, sin presunciones continuamente están saltando a los medios alumnos de la Institución que consiguen un premio, esta misma tarde se ha dado uno entregado por el Ayuntamiento, 

                                                              D. Emilio Atienza Rivero

hace dos años otro relacionado con el tema del Patrimonio, se está haciendo un magnífico trabajo y yo os invito a perseverar en él, tened la convicción de que el trabajo que hacéis es fundamental, educar es un gran reto, es una gran aventura, es una gran responsabilidad, vosotros hacéis vuestra función, nosotros tenemos la obligación de procurar los medios fundamentales los medios físicos para favorecer vuestro trabajo y ésta es la gran preocupación que tiene el Patronato en este momento, dotaros de los medios imprescindibles, no, los mejores medios posibles.


     El objetivo principal de nuestra Institución tiene que ser la educación  científica y en valores para ello hay que dotar a nuestros Centros de los mejores medios. 
     Terminó agradeciendo la presencia del profesorado sabiendo el trabajo agotador que realizan diariamente, me gustaría abrazaros a todos, estamos en las puertas de la Navidad, ayudad a vuestros alumnos a sentir la Navidad. La Navidad tiene que estar presente en el espíritu de nuestros Centros, felicidades a todos por vuestro trabajo y gracias por vuestra compañía. 



     Terminado el acto académico se pasó al comedor, donde las conversaciones animadas entre todos profesores, patronos, invitados al acto, acompañadas por unas tapas variadas y sus correspondientes bebidas, dieron el cerrojazo a esta celebración de la festividad de San Andrés por el profesorado de todos los Centros del Ave María. 

                                                   José Medina Villalba 


                                    REPORTAJE FOTOGRÁFICO